
El día 20 de Junio quedamos en la Plaza España para dar un paseo tranquilo andando hasta el Palacio de Congresos. Fuimos por detrás de la avenida buscando resguardarnos del calor, y dimos un largo paseo por la sombra pasando por el Mercado del Olivar, las plazas contiguas y callejeando por los barrios de alrededor de la calle sindicato, llegando al final de la avenida dónde está la gasolinera y cruzando a la calle de enfrente para ir al Palacio. Durante el paseo tuvimos tiempo de comentar anécdotas personales graciosas como que las gaviotas han perdido el miedo a robar la comida de las personas, y charlar sobre las diferencias culturales que existen entre Mallorca y otras comunidades de España.
También visitamos una iglesia y pudimos fijarnos en tiendas y comercios. Antes de llegar al Palacio de Congresos nos detuvimos a desayunar en una croasantería y tuvimos tiempo de reponer energías para la visita y hablar del fin de semana. Finalmente continuamos todo recto y llegamos al Palacio de Congresos.
En el Palacio de Congresos nos esperaba Engracia, la guía del edificio, y nos hizo una visita guiada de más de una hora por todo el edificio.
Ha habido muchas polémicas en Palma acerca de la integración de la fachada del Palacio de Congresos en la vista marítima, pero toda la polémica queda disipada cuando conoces la historia, la construcción, las funciones y el interior del edificio.
El año 2005 la construcción del Palacio de Congresos y el Hotel que alberga salió a concurso. Se presentaron arquitectos de renombre americanos, franceses, portugueses y españoles. El concurso lo ganó Francisco Mangado conocido como Patxi Mangado.
El edificio por dentro es una obra arquitectónica y de ingeniería singular, espectacular y casi perfecta. El motivo por el que el edificio es tan largo es porque en las bases del concurso tenía que respetar el tamaño del solar. Y siendo tan monumental como es, cuando entras en la planta baja (sala de exposiciones) no hay ni una sola columna que sujeta el techo, Es una planta enorme sin columnas, igual que casi todos los espacios del palacio debido a su ingeniería.
La otra cosa que llama la atención nada más entrar es la calidez que se siente dentro del edificio a pesar de que todo responde al más austero minimalismo y es muy amplio y diáfano. Esto se debe al diseño y a los materiales elegidos. Para dar este efecto de calidez se ha usado cristal con unas ventanas enormes para aprovechar la luz, aluminio especial que no se estropea con las inclemencias del tiempo, madera de baduk y madera de haya. Además Engracia nos explico el “efecto cueva” que han usado en la entrada y algunos corredores del palacio que hace que estés caminando por un pasillo de techos bajos y de repente te encuentres en un espacio grande de techos muy altos, igual que en una excursión de espeleología.
Dos cosas más que llaman la atención del Palacio es su fachada marítima que está orientada al sur por lo que recibe mucho calor, y que debido a las ventanas, el aluminio y la ingeniería tiene un sistema energético único basado en las casa mallorquinas de muros anchos y persianas para proteger la temperatura del interior. Dentro del edificio no hace calor, se está a una temperatura muy agradable. La otra cosa a destacar son sus dos auditorios uno con menos aforo, y otro muy grande puesto en diagonal con un sistema de gradas, donde se hacen obras de teatro, conciertos, fiestas. A pesar de que los escenarios de los dos auditorios se comunican, tienen una separación insonorizada que conserva la acústica de ambos.
La visita al Palacio sirvió para interesarnos un poco más por la arquitectura y realizar una actividad cultural distinta.
Finalmente subimos a los pisos superiores y comprobamos que las vistas de la bahía de palma, la playa, el puerto, la catedral y el castillo de San Carlos son espectaculares, parece que estás flotando sobre la ciudad. Nos hicimos una foto en la terraza y nos despedimos.
Después, abrumadas por el calor del mediodía decidimos volver en el autobús de línea y acabar la excursión al dispersarnos en Pere Garau.
Fue un día distinto, dónde todas pudimos disfrutar algo y aprender un montón de cosas que no sabíamos.
Ahora expectantes por la salida del viernes que viene.
Xisca Barceló
