“La pintura como alternativa al Mindfulness”

Todo empezó como una actividad experimental en un laboratorio de terapia ocupacional en Hospital de Día hace cinco años.

Primero hice un boceto/dibujo, que luego coloreé con acuarelas. La experiencia me maravilló, sobre todo porque descubrí, que mientras estaba dibujando y pintando, mi mente estaba al 100% concentrada en ello. De esa manera descubrí mi lugar/sitio seguro, con ayuda también de mi terapeuta, lugar al que fuí acudiendo y he acudido en momentos de mucho estrés/tensión e incluso cuando no podía dormir.

Sin recibir ninguna clase ni ningún tipo de ayuda en temas de pintura, adquirí láminas, pinceles y témperas añadiendo los pocos conocimientos que aprendí en diseño gráfico (una asignatura optativa cuando estudiaba segundo de BUP, ya hace muchísimos años) respecto a la paleta/rueda de colores y su degradación. Alterné con acuarelas y témperas, y un día me atreví a comprar un lienzo y acrílicos.

La misma técnica, primero boceto o dibujo a lápiz y luego colorear con témperas, la apliqué y observé yo misma que mejoraba con cada lienzo. En un primer momento, sólo hacia lienzos de 20×20, sólo por diversión y entrenenimiento, pero luego, poco a poco, y durante la pandemia fui incorporando tamaños más grandes y pintura acrílica. Seguía sin recibir ningún tipo de clase de pintura ni ayuda en cómo hacer las sombras de los dibujos o cómo mejorar la combinación de colores, y con todo ello pude observar que también mejoraba cada lienzo y mis horas de relax iban en aumento; concentración y disfrute conjuntamente, hasta que un día se me ocurrió llevar a emmarcar un lienzo, dándome cuenta de que ahora, para mí, pinto grandes obras y comparto de manera lucrativa algunas de ellas.

Mientras estoy pintando, estoy tan absorta que no pienso en nada más, la cual cosa también me pasa cuando practico Mindfulness. Por ello, me he atrevido a decir que para mí la pintura es una alternativa a esta técnica de relajación.

– Pilar

Deja un comentario